EL RESPETABLE DF      Por: Marco Alcántara Jiménez        04/07/14

En mi colaboración de la semana pasada, planteé cómo, en su intento por darle una supuesta cobertura científica a la decisión de endurecer el Hoy no Circula (HNC) en la capital del país, el jefe de gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, le mintió a la población capitalina.

Mancera argumentó que la decisión la tomó con el sustento de un estudio realizado por el Instituto Mario Molina, el cual, públicamente, manifestó haber realizado un estudio del que concluyó que en 25 años de operación, el programa aportó ya la mayoría sus beneficios posibles para los que fue diseñado; en ningún momento recomendó endurecerlo para disminuir las emisiones contaminantes, y a la fecha, no hay un solo elemento que acredite tal versión.

De hecho, el Instituto Mario Molina se limitó sólo a señalar que retirar el HNC, traería efectos contraproducentes en el corto plazo, ya que, dicen, está ligado a programas como el de verificación vehicular, de autorregulación y de combustibles alternos. Es decir que el programa sirve para todo, menos para lo que fue creado, que es para disminuir la emisión de agentes contaminantes.

Ante las críticas y manifestaciones, Mancera ha optado por emprender una campaña de defensa de su injustificada decisión. A la campaña se ha sumado, en el afán de dotar de “sustento científico” a la medida, Tanya Müller, secretaria del Medio Ambiente del Distrito Federal, quien, de acuerdo con medios de comunicación, sin mayor sustento que su palabra, afirma que el programa no busca castigar a los autos particulares, sino contribuir a la salud de la población. La pregunta es ¿cómo puede contribuir a la salud pública un programa que ha sido calificado como un “fracaso” por investigaciones serias[1]? ¿Qué información posee Müller que dé sustento a sus afirmaciones? A la fecha, la funcionaria capitalina no ha brindado un solo dato en torno al particular, y lo que es un hecho es que a la ciudadanía capitalina no le basta su simple palabra para acreditar sus afirmaciones.

Ahora bien, el endurecimiento (“actualización”, le llama el GDF) del negocio HNC, ha dado pie a una gran polémica, y es sin duda el oscuro objeto del deseo de la oposición política al PRD en la capital del país, la cual se encuentra desesperada por capitalizar políticamente el bache en el que se halla Mancera, y aunque la aridez imaginativa que caracteriza a panistas y priistas en la capital del país, podría hacer apenas perceptibles sus ganancias políticas, lo cierto es que no tengo la menor duda de que algunos integrantes de los partidos de oposición al PRD se encuentran organizando marchas y otras acciones de protesta contra el GDF.

Con lo que no estoy de acuerdo, es con reducir todas las críticas y todas las manifestaciones opositoras a manipulaciones por parte de “liderazgos” priistas o panistas apenas conocidos por la ciudadanía, pues me parece que de esa forma se deja de reconocer que la medida ha causado verdadera molestia entre un gran número de habitantes de la capital del país (algunos organizados, como es el caso de los tianguistas, que ya consiguieron la autorización para circular hasta las 8 de la mañana y de nueva cuenta a partir de las 8 de la noche los sábados). En muchos casos, quienes se oponen a la “actualización” del HNC, afirman que se trata de una medida que carece de sustento y que sólo tiene por objeto beneficiar a las concesionarias automotrices, argumento con el que estoy de acuerdo.

Por supuesto también hay quienes afirman que es positivo que se incentive el uso de transporte público (como el Metrobús, que sabemos que cubre sus rutas dejando esa espesa estela de humo a su paso) o bien medios alternativos, como la bicicleta. Pero lo cierto es que el DF carece de un sistema de transporte a la altura de las necesidades de la población, al tiempo que la infraestructura urbana continúa siendo muy limitada para el uso masivo de la bicicletacomo medio de transporte. Aunado a ello, hay un sinfín de condiciones que impiden a miles de personas hacer uso de este tipo de alternativas, por lo que el uso del automóvil es para ellos una gran opción, razón por la cual no considero que la vía sea estigmatizar de más dicho medio de transporte.

De lo que se trata es de generar las condiciones para que las personas puedan transportarse diariamente de forma segura y eficiente en la ciudad; se trata de contar con una oferta sólida, eficiente y no contaminante de transporte público (el Metro –las líneas que aún funcionan– tampoco cumple con algunos de dichos requisitos); se trata de generar las condiciones para que el uso de vehículos no motorizados sea una alternativa viable para cada vez más y más ciudadanos; se trata de que un automóvil cuyas emisiones no superan los límites establecidos, independientemente de que sea nuevo o viejo, pueda circular libremente.

De lo que se trata es de generar las condiciones para que la ciudadanía pueda construir nuevos hábitos, y no de que se busque imponer lógicas arbitrarias mintiéndole y obligándola a acatar un orden injusto. Y es que lo justo es no acatar un orden injusto.

[1] Como la realizada por el doctor Riveros Rotgé, publicada en el año 2009.

Más info: http://www.elrespetabledf.com/item-mancera-miente05072014#.U7b-iI1dWkI

 

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