Vecinos de Lomas de Guadalupe impiden acceso de plataformas para la Supervía
Inconformidad. Los colonos temen que la maquinaria pesada afecte la estructura de sus casas.
CRÓNICA Por: Jennifer Alcocer Miranda 10/11/11
Vecinos de Lomas de Guadalupe, en la delegación Álvaro Obregón, bloquearon el paso a vehículos de la empresa Controladora Vía Rápida Poetas, que transportaban maquinaria y material para la construcción de la Supervía Poniente. Los opositores aseguran que, por el peso y la dimensión de las unidades, se dañarán sus viviendas así como las vialidades que acaban de reparar.
Asimismo, recordaron que a principios de año, el director de Asuntos Metropolitanos, Héctor Hernández Llamas, se comprometió a que no se utilizarían la calle Auras para introducir el material para la vialidad de peaje. Incluso, mencionaron que en una reunión realizada en febrero pasado el servidor público fue muy claro: “Si ellos no quieren que pasen por acá los camiones no pasarán. Me están haciendo más pesada la chamba”. Según los colonos inconformes, la mañana de ayer el ingeniero Alejandro Solórzano, representante de la empresa, comunicó a los policías auxiliares de la caseta, que los vecinos de la calle Auras tenían que mover sus vehículos para dar paso a tres plataformas pesadas. Esto, argumentando que contaba con un permiso firmado por unas vecinas, sin que éstas sean reconocidas como representantes de la comunidad y sin que hubiera puesto a consideración lo anterior. Y por eso, bajo el argumento de “más valía pedir perdón que permiso”, exigían que se retirarán los autos, incluso llevaron una grúa y con la presencia de varios patrulleros trataron de amedrentar a los habitantes de la privada. De acuerdo con Elevyn Barreto, el paso de estos vehículos pesados dañará las calles de la colonia, mismas que acaban de ser intervenidas por parte de la delegación Álvaro Obregón y del Gobierno del Distrito Federal, sin que exista un compromiso de dejarlas en óptimas condiciones. “Nos amenazaron con que si no permitíamos la entrada por las calles, lo harían por el parque Lomas de Guadalupe del que ya devastaron gran parte con la tala de miles de árboles. Incluso dijeron que lo intentarían introducir por la noche”, comentó. Los habitantes de la zona temen que dejarlos pasar una vez, se convierta más adelante en un constante dolor de cabeza, pues los camiones de carga pesada podrían estar circulando por la privada noche y día, robando la paz a la zona.
Asimismo, recordaron que a principios de año, el director de Asuntos Metropolitanos, Héctor Hernández Llamas, se comprometió a que no se utilizarían la calle Auras para introducir el material para la vialidad de peaje. Incluso, mencionaron que en una reunión realizada en febrero pasado el servidor público fue muy claro: “Si ellos no quieren que pasen por acá los camiones no pasarán. Me están haciendo más pesada la chamba”. Según los colonos inconformes, la mañana de ayer el ingeniero Alejandro Solórzano, representante de la empresa, comunicó a los policías auxiliares de la caseta, que los vecinos de la calle Auras tenían que mover sus vehículos para dar paso a tres plataformas pesadas. Esto, argumentando que contaba con un permiso firmado por unas vecinas, sin que éstas sean reconocidas como representantes de la comunidad y sin que hubiera puesto a consideración lo anterior. Y por eso, bajo el argumento de “más valía pedir perdón que permiso”, exigían que se retirarán los autos, incluso llevaron una grúa y con la presencia de varios patrulleros trataron de amedrentar a los habitantes de la privada. De acuerdo con Elevyn Barreto, el paso de estos vehículos pesados dañará las calles de la colonia, mismas que acaban de ser intervenidas por parte de la delegación Álvaro Obregón y del Gobierno del Distrito Federal, sin que exista un compromiso de dejarlas en óptimas condiciones. “Nos amenazaron con que si no permitíamos la entrada por las calles, lo harían por el parque Lomas de Guadalupe del que ya devastaron gran parte con la tala de miles de árboles. Incluso dijeron que lo intentarían introducir por la noche”, comentó. Los habitantes de la zona temen que dejarlos pasar una vez, se convierta más adelante en un constante dolor de cabeza, pues los camiones de carga pesada podrían estar circulando por la privada noche y día, robando la paz a la zona.


