Blog del tlalpense preocupado por siempre tener a su servidor bajo la vista.
REFORMA Óscar del Valle 01/02/
MILENIO SEMANAL Por: Carlos Puig 15/01/12
2. ¿Todo aquel que no tenga una credencial que lo acredite como militante de un partido político con registro, podrá ser considerado ciudadano?
EL UNIVERSAL Por: Jonathan Villanueva 08/12/11
El bono extraordinario denominado “Mes 13” que los 66 diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) se repartirán como compensación de fin de año, no sólo contempla un mes más de “dietas” sino también de prerrogativas.
Los propios políticos aceptan vivir en un universo pleno de desprestigio. Naturalmente no reconocen sus defectos personales, la culpa es de los demás, de los otros partidos. De muchas y muy claras formas, la política nos ha dividido y enfangado. Aceptamos y asumimos sus pugnas y odios. La intolerancia campea. En algunos casos el cinismo es indignante. Un dirigente perredista reconoce que por ahora se matan entre ellos, pero que llegado el momento de saborear el triunfo en el DF (su principal baluarte, su banco, el teatro de sus “cochineros”), todos se darán la mano y cerrarán filas en torno al ganador. Es una peculiar manera de señalar que en la victoria están juntos: el fin es acumular puestos, hacer negocios y obtener dinero.
El 28 de septiembre de 2011 queda marcado como un día negro para el avance democrático del país. El veto a la reelección legislativa y la prohibición del IFE para realizar debates entre precandidatos a la Presidencia en tiempos no oficiales constituyen un insulto a los ciudadanos, al mantenerse a una partidocracia impune e inútil y evitar que los aspirantes presidenciales se muestren tal como son, sin la hipocresía del spot.
¿Quién es el responsable de rechazar que la ciudadanía evalúe y castigue —enviándolos a su casa— o premie —ratificándolos en sus cargos— a diputados y senadores? El PRI. Es su miedo eterno a los procesos democráticos. Así fueron diseñados los priistas: en la antidemocracia. No conocen otra manera de hacer política. Esa palabrita —democracia— les aterra. No la entienden.
No hay priista demócrata. ¿Quién se atreve a decir el nombre de alguno?
CRÓNICA Por: Arturo Vivanco 01/09/11
El Distrito Federal llegará a una contienda muy competida, con mucha participación ciudadana pero poca credibilidad en los partidos políticos e instituciones electorales, por lo que tienen un gran reto advirtió la profesora investigadora del Tribunal Electoral del Distrito Federal, Claudia Morales Gómez.
MILENIO Redacción 29/07/11
El presidente del Instituto Federal Electoral, Leonardo Valdés Zurita, solicitó a la Cámara de Diputados un presupuesto de $15 mil 992 millones de pesos para 2012.
Desde hace mucho tiempo que nuestro país se debate entre la política institucional y la política de facciones, grupos o familias. No es extraño que cuando Plutarco Elías Calles invitó a construir un país de instituciones y no de caudillos, el asunto todavía resuena como tarea plenamente pendiente, sobre todo a la luz de la fallida intención de cargada con el secretario Cordero por parte del presidente Calderón. En el DF, tal vez la parte más moderna de la política mexicana (imagínese usted), tenemos el problema a boca de jarro y con ejemplos lamentables. Empiezo por el principio.
Cuando el Partido Socialdemócrata perdió su registro en 2009, rápidamente se habló de la posibilidad de crear un partido local, pues en la capital de la república fue donde mayor apoyo y votación alcanzaron. Con terror, el jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, y su partido, se aprestaron a cerrarle la puerta a dicha pretensión.MILENIO Carlos Gutiérrez 29/03/11
Los diputados del PAN Carlo Pizano y Sergio Eguren propusieron reformas a la Ley Orgánica y al Reglamento para el Gobierno Interior de la Asamblea Legislativa, a fin de fortalecer la disciplina parlamentaria. Afirmaron que las ausencias constantes de diputados a las sesiones de comisión, dictámenes entregados con poca anticipación para estudio, convocatorias fuera del término de ley, solicitudes de dispensas excesivas para subsanar estas faltas, aunado a un estatuto de los diputados que obstaculiza sancionar de manera eficaz a los legisladores por estas irregularidades han originado una crítica legítima a la funcionalidad del órgano.