6 Jun
2010
Resistencia. Vecinos de la Magdalena Contreras recolectaron
firmas para manifestar su rechazo a la Supervía. Foto: Alonso
Gallegos
CRÓNICA Jennifer Alcocer Miranda 06/06/10
Luis Zambrano, investigador del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), informó que un grupo de expertos de la casa de estudios, así como de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el centro de investigación Mario Molina, realizó un análisis de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de la construcción de la Supervía y encontró que existen mayores costos ambientales que no se analizaron. En entrevista con Crónica, detalló que la obra que conectará la carretera Luis Cabrera con Santa Fe hará un daño irreparable a la flora y fauna de la zona, al poner en riesgo al menos dos tipos de anfibios y una serpiente oriundos de las barrancas. Mencionó que el documento que publicó la semana pasada la Secretaría de Medio Ambiente local menciona medidas de mitigación limitadas y minimiza el impacto ambiental; además de que se tuvo “poco rigor científico en los métodos de análisis comparativos utilizados con información insuficiente”. Es necesario precisar que la empresa encargada de la edificación de la obra consideró que es “factible” la construcción de la Supervía Sur Poniente y sólo hizo referencia a la afectación de las zonas de barrancas, y, por el contrario, presentó una larga lista de cuáles serían los beneficios de la construcción. El documento, compuesto por 60 páginas, y publicado en la página de internet de la Secretaría, consta de un análisis de la obra en el que se precisa que “no es altamente impactante al ambiente”. También indica que la vialidad traerá “importantes impactos en zonas de barrancas”, justificó que en estos puntos ya hay un grado de perturbación a las condiciones naturales del sitio. No obstante, el investigador Zambrano dijo que no es así y adelantó que el grupo de expertos, conformado por 15 catedráticos de la UNAM, exigirá a la administración capitalina que la MIA se vuelva a realizar tomando en cuenta las observaciones que realicen mediante el análisis institucional y con fundamento académico. Aseguró que el primer gran problema son los “supuestos”, ya que la MIA no describe a profundidad o con la suficiente información para tomar decisiones de manera que consideren adecuadamente todos los costos ambientales de la Supervía. Por lo tanto, añadió, esta manifestación no justifica el aval de la Secretaría para la realización de la obra. “No es posible que la Secretaría pretende realizar un dictamen de una MIA que no está tomando en cuenta aspectos importantes para las futuras generaciones y de gran impacto ambiental”, dijo. Cabe mencionar que la duración de la construcción de la Supervía de 5.4 kilómetros está proyectada en 24 meses. La fecha estimada de inicio de obras es el próximo 1 de julio y la fecha de terminación es del 30 de abril de 2012.