Desorden legal cobija violaciones a los usos de suelo en suelos de conservación
"Estas lagunas jurídicas se deben a que no hay un solo instrumento de ordenamiento territorial en el DF. Con la tecnología disponible podemos saber dónde empieza y acaba un predio; una zona, un cuerpo de agua, una barranca, ya con una imagen satelital y una visita de campo breve se puede saber dónde empieza la curva de nivel, y con esta información adicional de la zona de infiltración de agua, zona de captura de carbono, esperamos poder defender con mayor objetividad y fuerza los valores ambientales influyendo en los criterios de desarrollo urbano".Ponce Nava entregó dicho estudio a la Asamblea Legislativa para su análisis, y además para aprovechar que la Ley de Desarrollo Urbano del DF se encuentra en revisión, ya que, señala, es un momento oportuno para perfilar un nuevo mecanismo de ordenamiento territorial.Evalúan en ALDF traslapes
Ya estamos analizando el traslape de instrumentos jurídicos sobre los usos de suelo en el DF, y este año debe quedar solucionado este asunto de las incompatibilidades entre los programas Delegacionales y el de Ordenamiento Ecológico, indica José Alberto Couttolenc, presidente de la Comisión de Preservación del Medio Ambiente y Protección Ecológica de la Asamblea Legislativa. El diputado local agrega que junto con esta evaluación del estudio de la PAOT, en paralelo también están estudiando cómo debe seguir creciendo la Ciudad sin que afecte el suelo de conservación. "Lo que se está buscando es hacer crecer la Ciudad hacia arriba para que dejemos el suelo de conservación con todos los servicios ambientales que brinda a la Cuenca del Valle de México, y sobre todo que este crecimiento urbano se dé bajo un mismo esquema jurídico. "Obviamente no queremos que se tengan diferentes categorías en un mismo polígono, y en eso estamos trabajando", precisa Couttolenc. En tanto, Arnold Ricalde, dirigente ambientalista y asesor del Gobierno capitalino, urgió a los diputados locales a reformar la Ley de Desarrollo Urbano del DF, ya que la actual data del 2000, y esto ha generado las incompatibilidades en el uso del suelo. "La Ciudad sigue perdiendo diariamente suelo de conservación por invasiones, por la tala, por actividades ganaderas, por el crecimiento de la mancha urbana, así como por la falta de un instrumento jurídico único que regule estas acciones", puntualiza Ricalde.


