Sueño guajiro y mariguano para sobrevivir la jungla de asfalto y cemento del D.F.: Huertos en las azoteas
LA RAZÓN Gil Games 03/03/11
A Gamés se le quedó una noticia en el tintero, o un tintero en la noticia, como quieran. Gil lo leyó en la sección Ciudad de su periódico Reforma. Oigan esto: “las autoridades de los gobiernos del Distrito Federal y Cuba refrendaron hasta el 2012 el convenio de cooperación y asistencia técnica en materia de agricultura urbana enfocada a escuelas primarias y secundarias, unidades habitacionales y reclusorios”. ¡Boinas! Aquí hay algo interesante, exclamó Gilga. ¿Agricultura urbana? ¿Van a sembrar en el segundo piso? ¿Maizales en Reforma? Gamés no entendía nada, lo cual no significa mucho, pues hace tiempo que no entiende muchas de las cosas con que se cultiva la vida pública mexicana. Resulta entonces que ambos gobiernos, el cubano y el de Ebrard-GDF, se han puesto de acuerdo para lograr huertos en azoteas, cultivos en traspatios, tierra fértil sobre el cemento, sembradíos sobre la frialdad del mosaico. Gilga caminó sobre la duela de cedro blanco, que por cierto no convertirá en un huerto, y al llegar al extremo norte se dio un tope contra el muro y profirió esta frase: ¿acaso no estamos locos?


