En Tlalpan, cobran cara la factura los perredistas Hipólito Bravo y José Alcaraz
- Prácticas de nepotismo y corrupción de desprenden de los ahora servidores públicos de Tlalpan
Por Felipe Rodea para Ciudad Capital. 24 Noviembre, 2009
Los ex aspirantes a la candidatura del PRD a jefe delegacional de Tlalpan, Hipólito Bravo y José Alcaraz García, de la noche a la mañana pasaron de opositores intransigentes contra el actual jefe delegacional de Tlalpan, Higinio Chávez, durante la anterior campaña electoral, a flamantes funcionarios de alto nivel, cuyos cargos les permiten practicar el nepotismo y la corrupción en esa jurisdicción.
Durante las pasadas elecciones, todos los tlalpenses recuerdan a ambos militantes del PRD y entonces candidatos a jefes delegacionales, como enemigos recalcitrantes del también aspirante a titular de esa jurisdicción política, a quien le lanzaron todo tipo de acusaciones.Pero como René Bejarano se inclinó por la candidatura de Higinio Chávez a Tlalpan, Hipólito Bravo hizo el berrinche de su vida y se lanzó por la libre con el apoyo del Foro Nuevo Sol, Izquierda Social, Nueva Izquierda, Izquierda Democrática Nacional, incluso convenció a Alcaráz García de declinar a su favor.Cabe recordar que durante la contienda interna del PRD para designar al candidato a Jefe Delegacional de Tlalpan, Hipólito Bravo López –quien compitió en ese proceso—acusó al actual Jefe Delegacional, Higinio Chávez, de ser una imposición de René Bejarano.En conferencia de prensa, del pasado 5 de marzo del presente año, durante la contienda previa a los comicios para elegir jefes delegacionales en el Distrito Federal, señaló que “el grupo de Bejarano incumplió los compromisos y soslayó las encuestas que se realizaron en los primeros días de enero, y que lo dieron como ganador por sobre Higinio Chávez, quien ha sido impuesto por el delegado con licencia, Guillermo Sánchez”.Los quejosos recordaron que en ese mismo evento, el entonces legislador, de la ALDF, anunció la constitución, junto con José Alcaraz García, un frente opositor contra quien ahora es su jefe.Sin embargo, su engañosa oposición no fue más que una mascarada del entonces legislador capitalino, y a cambio de no seguir impugnando a Higinio, Hipólito logró el compromiso del actual jefe delegacional de darle un cargo en su estructura.Así vecinos del Frente Ciudadano de Tlalpan, informaron que el ex diputado local, está convertido en el principal asesor del delegado, y no conforme en ganar un o de los sueldos más elevados pagados por el erario público, también acomodó a tres de sus hijas en distintas áreas de esta jurisdicción política.El actual coordinador de Asesores del delegado de Tlalpan acumula cargos para su familia, por lo que ya colocó a tres de sus hijas en puestos de la administración delegacional: Xóchitl Bravo Espinosa, es directora de Desarrollo Comunitario; Luz Cristina Bravo López cobra como jefa de la Unidad Departamental de Atención a Grupos Vulnerables y para completar el gasto familiar Ernestina Bravo López Villarreal, funge como líder Coordinador de Proyectos en la Subdirección de Comunicación Social.Por su parte, la oposición de Alcaraz García, también la negoció y apoyado por Hipólito, agradecido por su declinación, alcanzó para que lo designaran como director de Manifestaciones y Licencias, ello a pesar de existir conflicto de intereses, pues el flamante funcionario a través de su empresa Infosuelo, se dedica a gestionar cambios y regularizaciones de uso de suelo en la zona.Cabe señalar que Infosuelo se presenta como gestor ante las delegaciones políticas de Manifestaciones de construcción tipos A, B y C, licencia de Construcción Especial en sus modalidades de ampliación y/o modificación, reparación y demolición, Instalaciones especiales (subterráneas), manifestación de terminación de obra, autorización de ocupación, prórroga en todas las modalidades de registro de manifestación de obra o licencias.Los vecinos denunciaron que el servidor público también promueve modificación del Programa de Desarrollo Urbano, manifestación de Declaración de Apertura y/o Licencias de Funcionamiento para establecimientos mercantiles, atención de visitas de verificación, audiencias y resoluciones administrativas de aplicación de sanciones, recursos de inconformidad, juicio de nulidad, entre otros, referente al área administrativa a su cargo.El flamante servidor público, se convierte en juez y parte, hace tráfico de influencias y cae en varias otras modalidades de corrupción al gestionar permisos que además en su calidad de director de Manifestaciones y Licencias de la Dirección General de Obras de la Delegación Tlalpan, le compete autorizar, generándoles millonarias ganancias.




