MILENIO Luis Velázquez 02/01/10
De los mil 352 comités vecinales electos hace una década, sólo 30% está en operaciones. Integrantes y delegados de la izquierda admiten que la participación ciudadana es la gran deuda del PRD con la capital. En la década reciente, el Gobierno del Distrito Federal y las 16 jefaturas delegacionales, (casi) todas del PRD, han gobernado de manera unilateral, sin la consulta de la ciudadanía.
Es más, los pocos comités que se han mantenido vigentes se encuentran en un limbo jurídico desde 2004, debido a que se reformó la ley para dar vida a comités ciudadanos y éstos duermen el sueño de los justos porque el PRD en la Asamblea Legislativa a preferido gobernar de manera autoritaria y sin participación de la ciudadanía.
Las tres principales fuerzas en la ciudad, PRD, PAN y PRI, tienen posiciones encontradas en torno a la renovación de los consejos ciudadanos. A los partidos de oposición les asusta la posibilidad de que los comités vecinales no se consoliden como un cuarto poder, sino en una estructura electoral de la izquierda con miras a la elección local y presidencial de 2012.
Las delegaciones culpan a la ciudadanía. De acuerdo con ellas, la desintegración de los comités se debió al desinterés y la falta de organización de los colonos. Aunque la aparición de asociaciones vecinales indicarían lo contrario. Lo cierto es que muchos de los líderes fallecieron, se mudaron de su colonia e incluso del país, dejando en manos de un integrante el control del comité, lo que ha derivado en actos de corrupción o complicidades entre esos representantes y el gobierno en turno.
Arma de dos filos: La ausencia de ciudadanos en la toma de decisiones en la capital se ha convertido en un arma de dos filos.
No contar con comités vecinales permitió a varios gobernantes imponer obras y programas, admite el propio ex delegado en Tlalpan, Guillermo Sánchez Torres; además de que la ausencia de interlocutores entre gobierno y ciudadanía ha frenado proyectos e inversiones millonarias como en su momento lo fue la Torre Bicentenario, en Miguel Hidalgo.
Las consecuencias negativas de la casi total extinción de la participación ciudadana son causas urgentes para la renovación de los comités en las mil 352 unidades territoriales, amén de que la renovación de los consejos ciudadanos es “una gran deuda” democrática de los líderes de la Izquierda.
El Instituto Electoral del DF ya puso su parte en la mesa, al pedir a los diputados locales 42 millones de pesos para organizar la elección en 2010.
La aprobación de estos recursos en el paquete presupuestal del año entrante está en vilo, puesto que para unos sigue el temor de la intervención de los partidos en la vida vecinal y para otros el anhelo de regresar a la estructura priista de los jefes de manzana.
Comités fantasmas: El registro original de los comités vecinales electos hace diez años está en manos del Instituto Electoral capitalino, pero el seguimiento de cada uno de ellos queda en manos de las delegaciones. Encontrar al comité vecinal de una colonia no sólo es una ardua tarea, sino que además se encuentra bajo el control de las autoridades delegacionales.
Tal es el caso del comité de la colonia Valle del Sur, en Iztapalapa, la delegación más grande de la capital, el cual fue desplazado en su labor ciudadana por un grupo de simpatizantes del PRD, en particular de la corriente Nueva Izquierda. Luis Acosta, vecino de la colonia, narró que previo a las elecciones de este año la ex diputada federal perredista Lourdes Alonso y el ex delegado Horacio Martínez, en “contubernio” con la coordinación territorial Aculco, dieron vida a un módulo de atención ciudadana del PRD. “Ahí llegaban los vecinos a tramitar algún asunto, pero la demanda sólo era atendida si llevaba la firma de los integrantes del módulo; en caso de ser avalado por el comité vecinal simplemente era desechado”, comentó Acosta a MILENIO.
Ante esta situación, el comité vecinal electo en 1999 y conformado en su mayoría por adultos mayores se desintegró ante la intromisión de la autoridad delegacional durante la administración de Horacio Martínez. Los vecinos advierten que lo más grave fue que los recursos etiquetados por la ALDF para el comité se destinaron al grupo perredista.
Néstor Vargas, consejero electoral del IEDF, señala que la mayoría de los comités vecinales en el DF son “fantasmas”. “No se han renovado los comités ciudadano desde 2004 y ha habido tres reformas en 2005, por lo que perdieron su estatus jurídico”, afirmó el consejero electoral.
El asambleísta Sánchez Torres admite que los Comités Vecinales que se mantienen vigentes son muy vulnerables ante las autoridades, cosa que el pudo constatar como delegado de Tlalpan. Lo atribuye a que no tienen objetivos claros.De hecho, el ex delegado enfrenta una demanda en la Fiscalía de Asuntos Especializados de la PGJ por haber nombrado él mismo decenas de comités a modo (integrados por "juanitos") durante su gestión.
Eduardo Santillán, jefe delegacional en Álvaro Obregón, dijo estar consciente de que la democracia participativa “quedó agotada” y ahora los capitalinos sólo pueden inconformarse con un gobierno cada tres años, en la nueva elección. Asegura que una de las salidas a este conflicto es sustituir a los comités por cabildos. “Es urgente el cabildo de delegaciones que permitan la toma de decisiones, la figura de los comités vecinales quedó rebasada y ha sido una asignatura pendiente del PRD en la ciudad y del gobierno de izquierda."
Demetrio Sodi, jefe delegacional del PAN en Miguel Hidalgo, demuestra que los comités vecinales hoy en día no son nada. A pregunta expresa sobre el número de comités vecinales, dijo que no tiene el dato. De inmediato aclaró que los comités no los considera en la demarcación por ser un sistema “caduco y partidizado”. “Nosotros estamos haciendo reuniones para formar un consejo ciudadano por colonia; ya lo hicimos en Polanco, las Lomas y Tacubaya. La idea es que a todos los ciudadanos que quieran participar les hacemos un espacio”, dijo el panista.
Para la autoridad electoral el tema no es menor. El consejero electoral Néstor Vargas advierte que desde 2007 se señalaron las deficiencias de la Ley de participación ciudadana del Distrito Federal. “No existen medios de impugnación, no se sabe quién organiza la integración de los comités vecinales y la elección queda en manos de los consejos distritales que están conformados por los partidos y por consejeros designados por los mismos partidos políticos”, afirmó el consejero.
Horacio Martínez, diputado integrante de Nueva Izquierda, ya presentó ante la ALDF una propuesta de reformas a la Ley de Participación Ciudadana del DF, mientras que el legislador de la corriente IDN Leonel Luna ya prepara otra propuesta de reforma en el mismo sentido.
El PAN, en voz de Demetrio Sodi, está de acuerdo en reformar la ley, pero para volver a los jefes de manzana, porque “los problemas de una calle van más allá de los partidos”.
El próximo año será decisivo para el tema de participación ciudadana, pues no sólo se espera una nueva elección de comités vecinales, sino nuevas reglas del juego que están lejos de impedir la intromisión de los partidos en la participación ciudadana.
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