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MILENIO Miriam Castillo 22/02/10
Las ciclopistas en la Ciudad de México no han cumplido con el objetivo para el que fueron creadas en 2003: incrementar el uso de la bicicleta en 10 por ciento, ya que actualmente no rebasa ni 2 por ciento. A pesar de que el gobierno capitalino ha invertido 10 millones de pesos en su mantenimiento, tan sólo en los últimos dos años, en algunos puntos el asfalto está deteriorado, hay puestos ambulantes o autos que la obstruyen. En las ciclopistas, la afluencia de usuarios no sobrepasa una persona por hora. Los usuarios consideran que la ruta es insegura y en ocasiones es imposible de transitar.
En los tramos de ciclopistas rural, las delegaciones o bien grupos de comuneros dan mantenimiento a la obra, pero hay áreas con maleza. En la delegación Tlalpan una parte está bloqueada por un conflicto entre comuneros que ocupan los predios vecinos.
Los bloqueos inician poco antes de San Miguel Ajusco y terminan cerca del Arco de Piedra Natural. Son unos siete u ocho montones de piedras que fueron puestos desde el 21 de junio (quizás antes) por los residentes de la zona como protesta.
Acudimos con nuestras dudas a Martha Delgado, secretaria del medio mabiente del Distrito Federal, y esto es lo que respondió.
Pregunta: ¿Qué problema tiene el GDF con los vecinos de San Miguel Ajusco, de Parres, y anexas, que motiva a éstos a colocar montones de cascajo sobre la ciclovía? ¿Cómo se van a resolver estos problemas y pacificar su actitud hacia los ciclistas que queramos transitar por ella? ¿Qué posibilidades hay de que la prolonguen hasta Tepoztlán, Cuernavaca y más allá?
Respuesta (MD): Sería muy interesante extender la ciclovía al Estado de Morelos. Lo han propuesto ya diversos grupos ciclistas y me parece muy pertinente. El problema en Ajusco que estamos tratando de arreglar se refiere al tipo de contrato que los cuidadores de la ciclovía demandan al gobierno. Espero que lo podamos resolver pronto en beneficio de los usuarios.