Para la Secretaría de Transporte y Vialidad (Setravi) la capacidad vial del Distrito Federal está secuestrada. Diariamente, miles de autos particulares, camiones repartidores o tráileres de empresas trasnacionales se estacionan en doble o hasta triple fila, mientras puestos ambulantes y anuncios de negocios invaden un carril de circulación, y unidades del servicio público concesionado pelean por el pasaje.
El director de Planeación de la Secretaría de Transporte y Vialidad (SETRAVI), Sergio Aníbal Martínez, señaló que la capacidad vial de la ciudad comienza a colapsarse ante un padrón de 3 millones 950 mil vehículos particulares y 212 mil taxis, microbuses, autobuses de la RTP y de carga; la incorporación anual de 300 mil nuevas unidades, y el desplazamiento simultáneo de dos millones de automotores.
Todos estos vehículos deben desplazarse en una superficie de rodamiento de 12 mil kilómetros, incluidos segundos pisos, distribuidores viales, calles y avenidas, de los cuales 2 mil 300 son vialidades primarias, rápidas y/o de acceso controlado, donde la velocidad de circulación, en el mejor de los casos, según el funcionario, oscila entre siete y 14 kilómetros por hora, aunque en las denominadas horas pico puede llegar a cero, reconoció.
Para peatones y conductores esta situación se agrava ante la impunidad para quienes cometen infracciones, las facilidades para obtener permisos para conducir, la carencia de una cultura vial y señalamientos para orientar el tráfico, las propinas a policías o cuidadores de autos, así como ingeniosos pretextos utilizados por los conductores para justificarse.
Hoy, precisó el funcionario, estacionarse en vía pública reduce 30 por ciento la superficie de rodamiento existente, aunque otros factores amplían ese porcentaje tales como la invasión de carriles, por anuncios publicitarios, puestos ambulantes o tianguis, cuya competencia corresponde a las delegaciones.(...)
En Congreso de la Unión, por ejemplo, el primer carril del extremo derecho fue tomado por decenas de puestos metálicos, que ya ofrecen productos navideños y juguetes. Mientras el carril de contraflujo del otro extremo funciona como estacionamiento, obligando a los autobuses a salirse de ruta, pues contamos con la autorización de la delegación, dijeron comerciantes y cuidadores de autos.
De esta manera, los propietarios de los vehículos que se estacionan ahí evaden el pago de una multa de 2 mil 192 pesos, equivalente a 40 días de salario mínimo, y obligan al resto de los automovilistas a circular a vuelta de rueda desde el paso a desnivel de Circuito Interior hasta Oriente 101. (...)
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