9 Feb 2009

Para ganar votos

09/02/2009 12:39:25 a.m.
Alejandro Envila Fisher

México, D.F.- A través de su coordinador parlamentario en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Jorge Schiaffino Isunza, el PRI de la ciudad de México se ha declarado a favor del Programa de Transporte Escolar con que al amparo de la bandera ecológica, el gobierno perredista de la ciudad de México pretende esquilmar a los padres de familia de la ciudad de México; primero a los que osan enviar a sus hijos a una escuela privada y después a todos los demás, incluidos los que van a escuelas públicas.

El tricolor tiene doce años prácticamente desaparecido en la ciudad de México. La reforma electoral de 1996 y una mala selección de candidato a la primera Jefatura de Gobierno lo pusieron contra la pared. Después, la llegada del gobierno perredista, decidido a sentar sus reales en la capital del país sin importarle renegar de sus principios al apoderarse de toda la estructura clientelar corporativa creada por el propio PRI, prácticamente lo aniquiló. En 2000 tuvo la oportunidad de regresar, pero optó por otro emisario del pasado para la candidatura al gobierno capitalino: Jesús Silva Herzog Flores. Un abanderado con 20 años de retraso y un dirigente local pactado desde entonces el panismo foxista, Oscar Levin Coppel, fueron la combinación perfecta para sucumbir ante el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.

Hoy la aplanadora perredista del DF empieza a mostrara fracturas derivadas de la creciente distancia entre Marcelo Ebrard y López Obrador. Esas grietas representan la mejor oportunidad que hasta hoy se ha presentado para que la oposición pueda finalmente romper con el modelo de partido de estado en que se ha sumido la ciudad de México. Sin embargo, ni el PAN ni el PRI parecen demasiado interesados en ponerle fin al monopolio perredista. El panismo capitalino simplemente no logra salir de los escándalos en que lo ha involucrado la voracidad de algunos de sus dirigentes. El caso de los “técnicos certificados” de la Secretaría de la Reforma Agraria que también cobran en el PAN-DF, y además están en la nómina den Instituto Electoral del DF, le costará mucho más de lo que parece al blanquiazul. Mientras tanto el PRI-DF, todavía urgido de ganar credibilidad entre los mismos capitalinos que lo echaron del poder a golpe de votos, tiene la “brillante” idea de respaldar un proyecto que claramente oculta un negocio impulsado desde el poder, que violenta las garantías constitucionales más elementales, que implicaría un severo golpe a la economía de las familias capitalinas, que lesiona los derechos de los niños y los coloca en una condición de riesgo absolutamente innecesario, pero que además, provocará una merma significativa en la calidad de la educación, y un cierre definitivo de varias escuelas cuyos alumnos tendrán que dejarlas debido a que sus padres se verán imposibilidatos de cubrir, además de la colegiatura, el transporte escolar. Jaime Aguilar Álvarez y el PRI del DF tendrán que asumir todos los costos que su respaldo a la ocurrencia de Martha Delgado les acarreará.