21 Jul 2009

Médicos y otros especialistas en el mundo se oponen a la incineración de los residuos sólidos, como el GDF pretende hacer con la basura del DF en los CIRE

Incineración de residuos, medio ambiente y salud humana
Por Josep Martí-Valls

Versión resumida en ocho puntos por Patricia Vidales (Tlalpan). Versión completa en www.sinpermiso.info

1. La supuesta generación de energía por la ecocida incineración de residuos es una exageración

La incineración de residuos es defendida por algunas personas, instituciones y grupos de opinión argumentando su capacidad de producir energía a partir de la combustión (valorización energética); pero, de hecho, la incineración transforma los residuos en gases, aguas contaminadas, cenizas (partículas en suspensión) y escorias; estos productos resultantes son más tóxicos que los residuos originales.

2. Las cenizas que resultan de la incineración pasan a contaminar la atmósfera, las aguas y por otros caminos pueden llegar a las personas.

Los productos o residuos resultantes de la incineración se pueden dispersar por el medio: el aire, el suelo y  el  agua y, a través de este medio, llegar a los alimentos y las personas. Las cenizas de los filtros se deben llevar a vertederos de residuos peligrosos. La incineración también genera aguas contaminadas de los sistemas de lavado de la depuración de gases que hace falta tratar. Habrá utilización de las escorias en la fabricación de cemento o en obra pública, sin que se eliminen las dioxinas, furanos y otros Compuestos Orgánicos Persistentes (COPs).

3. Las cenizas residuos que se dispersen a la atmósfera tienen efectos sumamente tóxicos

Estos productos resultantes de la incineración contienen: partículas en suspensión, muchas de ellas de medida muy pequeña (ultrafinas) que pasan fácilmente a los pulmones y allí se absorben a la sangre, entre estas partículas hace falta destacar los metales pesados, compuestos orgánicos volátiles, dioxinas y furanos, dióxidos de azufre, monóxido y dióxido de carbono y otros compuestos transportados por estas partículas. Muchos de estos productos son tóxicos, tienen efectos cancerígenos y teratógenos, incluso a bajas concentraciones, por causa de la bioacumulación.

4. El manejo de los residuos "peligrosos" comporta riesgos que no se pueden eliminar.

Estos riesgos para la salud y el medio se pueden reducir pero no se pueden “eliminar” del todo. Los dispositivos de control de la contaminación de todos los procesos de incineración, capturan y concentran los contaminantes, pero no los “eliminan”, y así, aunque no hubiera incidentes en estos dispositivos, los contaminantes son transferidos a otros medios. Además, aunque se utilice la mejor tecnología de filtraje y depuración sabemos que puede haber rupturas y accidentes.

5. Es insensaqto contaminar el aire de una zona metropolitana que, al mismo tiempo, lucha contra ella.

Existe una contradicción entre la reducción de la contaminación atmosférica, sobre todo de partículas y de óxidos de nitrógeno, y la propuesta de aumentar la cantidad de residuos municipales destinados a incineración.

6. Existen alternativas para el manejo de la basura.

Actualmente existe una amplia experiencia con otros modelos de gestión de residuos municipales que disminuyen significativamente los riesgos para la salud y el medio, y son más sostenibles: la minimización en origen (de envases, bolsas de plástico, etc.), la reutilización, la clasificación en origen, la recogida selectiva, el reciclaje de calidad, el compostaje y la recuperación energética mediante digestión anaeróbica de la materia orgánica. Este modelo reduce las necesidades de materias primas, ahorra energía, minimiza los efectos sobre el clima, los efectos negativos sobre la salud y el medio, no tiene los elevados costes de inversión y mantenimiento de la incineración y, por el contrario, crea muchos más puestos de trabajo.

7. Para ser redituable, la incineración estimulará la producción de basura, y competirá con el reciclaje e inhibirá la clasificación.

Pensamos que la incineración no debe coexistir ni ser complementaria con los modelos preventivos. Si invertimos elevadas cantidades en plantas incineradoras hará falta amortizarlas y, para ello, quemar residuos en su máxima capacidad. Multiplicar por tres el volumen de residuos incinerados resulta del todo contradictorio con la estrategia de seguir avanzando en el modelo de reducir, reutilizar y reciclar.

8. La comunidad médica de Barcelona se manifiestó contra de la incineración.

"Como profesionales de la salud, queremos manifestar nuestra preocupación por la estrategia de incineración de los residuos, puesto que siempre supone la emisión a la atmósfera de substancias tóxicas. Igualmente nos manifestamos a favor de un enfoque preventivo."