22 Jul
2010
CRÓNICA Ruth Barrios Fuentes 22/07/10
La Secretaría del Medio Ambiente capitalina justificó la ampliación de los carriles de la Supervía Poniente, de cuatro a seis, porque mejorará a la seguridad, permitiría la operación del transporte público y mejoraría los niveles de contaminantes al admitir más tránsito de vehículos. Luego de que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) asegurara que había inconsistencias en el proyecto de la Supervía por el incremento injustificado de la obra, el gobierno capitalino argumentó sus razones. La Secretaría del Medio Ambiente informó que en el resolutivo entregado hace dos semanas, uno de los apartados señala que la creación de tres carriles por sentido evitaría “ocasionar un estrangulamiento o cuello de botella que provoque un efecto inverso con respecto a la producción de los gases de efecto invernadero y al incremento de congestionamiento vehicular”, señala el documento. Incluso, la dependencia puntualizó que le rechazó a la empresa Controladora Vía Rápida Poetas la creación de veintidós carriles para casetas de peajes, “sólo se le autoriza un ancho de tres carriles por sentido, optando por un sistema de peaje automatizado”. En el documento, la Secretaría manifiesta que la realización del tercer carril está condicionada a ejecutar la restauración ambiental en una superficie equivalente. Otra de las razones por la que la Secretaría decidió aceptar los tres carriles por sentido fue por las medidas de seguridad, pues el trazo de la obra señala la construcción de curvas y resultaba peligroso que la autopista urbana sólo contara con dos carriles. La dependencia puntualizó que otro de los motivos que pesó al hacer el proyecto fue la operación del sistema de transporte público, pues si sólo dejaba dos carriles por sentido, sería muy complicado que autobuses RTP pudieran operar.