Marcelo, rehén de Tláhuac; aún peor de sus ambiciones presidenciales
EXCELSIOR Por: Francisco Garfías Fecha: 29/06/11
- A Marcelo Ebrard lo persigue el linchamiento en Tláhuac. Ni el anuncio de que no se cobrará la tenencia en 2012 lo salva de la percepción de que actuó con negligencia en ese vergonzoso episodio, ocurrido hace casi siete años.
Ebrard era secretario de Seguridad Pública del DF. Fue destituido de su cargo por el entonces presidente Vicente Fox.
La imagen de Marcelo apareció la mañana de ayer en las pantallas de Televisa, al final del vibrante testimonio ofrecido a Carlos Loret de Mola por Édgar Moreno Nolasco, único sobreviviente del linchamiento. “Nos dejaron morir”, sintetizó el entonces policía federal.
Sus compañeros, Víctor Mireles y Cristóbal Bonilla, no vivieron para contarla. Fueron lapidados, quemados vivos, martirizados por una turba enardecida, que los acusaba de haber secuestrado a unos niños.
La fotografía de Ebrard apareció al final del reportaje. Una placa recordó el cargo que ocupaba entonces, pero también que es aspirante a la Presidencia de la República.
Precisamente el mal tiempo le impidió a llegar, siendo jefe policiaco, a Tláhuac para evitar el linchamiento de agentes federales, cuyo único sobreviviente acaba de aparecer, muy oportunamente, en Madrid. Detalle del que, paradójicamente, hasta podría sacar provecho o, podría, parajódicamente perjudicarlo, porque en una de las escenas del caso, reproducida ahora por la tele, aparece su entonces patrón, López Obrador: "Yo confío plenamente en la eficiencia de Marcelo Ebrard"


