16 Nov 2011

La Supervía Poniente, en tiempo y forma: OHL

Desde el anuncio de su construcción, ciudadanos del DF han manifestado su oposición al ecocida proyecto.  No olvidemos a los mártires de la Col. La Malinche, los primeros desplazados del Siglo XXI por un gobierno de "izquierda".  La realidad es que para Ebrard y sus cómplices de OHL sólo existe el signo $$$$ en esta demagógica solución vial.  Foto: ProCiudad-ProContreras

MILENIO Por: J. Jesús Rangel M.  14/11/11

José Andrés de Oteyza, presidente de OHL México, afirma tajantemente que la llamada Supervía Poniente del Distrito Federal “está en plena marcha” y que la obra “siempre ha mantenido el mismo costo” de $6 mil millones de pesos. Para aclarar más dudas y rumores, precisa que es falso el señalamiento de que solicitaron al gobierno capitalino un aumento al presupuesto respectivo y que existan problemas de solvencia.

La obra “se financia con un crédito de $4 mil millones de pesos de instituciones crediticias —muy destacadamente Banobras y Banorte—, más la aportación de capital de las empresas promotoras por un monto de $2 mil millones de pesos.

De Oteyza explica además que “una estructura normal de financiamiento es aquella que cuenta con un capital de los socios entre 30 y 50 por ciento del costo total. Luego entonces, si un proyecto requiere, por ejemplo, $6 mil millones de pesos de inversión, el obtener un crédito por $4 mil millones es un logro que está dentro del lado más positivo del rango: 66 por ciento de crédito y 34 por ciento de capital. Ello habla de la excelente solvencia del Grupo OHL y sus socios en este proyecto”.

OHL México creó la subsidiaria Autopista Urbana Norte (Aunorte) para la construcción de la obra, y el 11 de agosto suscribió un crédito senior por $5 mil 300 millones de pesos y otros subordinado por $2 mil 140 millones de pesos por parte de Banobras y BBVA Bancomer para financiar la construcción de esta vía.

Entre las obligaciones de OHL México por este crédito está que no puede otorgar a otros acreedores condiciones preferentes en cuanto a garantías o flujo de pago que subordinen la posición de los acreedores preferentes y, en caso de que el gobierno capitalino “imponga” unilateralmente la obligación de otorgar subsidios o reducir tarifas en la vía, el comité técnico deberá aprobar las condiciones.