12 Nov 2011

La mujer que paró obras de la estación Vía Láctea que arruinaría su colonia

Los colonos quieren mantener todas las áreas verdes y reforestan su Bosque Urbano. En varia ocasiones cerraron la calzada Ermita Iztapalapa.  Afuera de las casas también se colocaron mantas.  El diputado Ezequiel Rétiz y Obdulio Ávila, líder del PAN-DF se solidarizan con los afectados. Vecinos de la zona mostraron en cartulinas su inconformidad. Fotos: Especial

MILENIO Por: Ilich Valdez 12/11/11

 A principios de este año, el GDF trató de sorprender a los habitantes de Prado Churubusco e intentó instalar una salida de emergencia del Metro, pero metieron escritos al gobierno local y volvieron a ganar.  Hace tres años, María del Carmen Arias se impuso a todo el aparato (y poder, sic) de Ebrard-GDF y logró cancelar la construcción de la estación Vía Láctea de la Línea 12 del Metro, colonia Prado Churubusco, delegación Coyoacán.

Apoyada, primero, por 12 vecinos y luego por mil de las colonias Prado Churubusco, Campestre Churubusco y Cacama, organizó marchas, plantones, cierre de calles y avenidas con tal de alcanzar su objetivo: salvar el pequeño Bosque Urbano de su colonia, ubicado en la avenida Vía Láctea.

Las obras pretendían eliminar mil 500 árboles, un área verde a lo largo de 400 metros y expropiar 10 predios, de ahí la oposición de los vecinos.

Esto es ejemplo de que con perseverancia se pueden lograr cosas, “es que nunca había formado parte una lucha social”, pero por defender sus espacios se volvió aguerrida, incluso encabezó una protesta frente a la casa del jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, en la colonia Condesa.

María del Carmen tiene 45 años viviendo en la colonia y en ningún momento se había enfrentado a una cuestión similar.  Reconoce que su esfuerzo y esmero la llevó, junto con los vecinos, a darle su primer revés al Gobierno capitalino, en lo que respecta a las obras de la Línea 12 del Metro.

Las declaraciones contradictorias, e inciertas que les proporcionó la Dirección General del Proyecto Metro, encargada de las obras de la Línea 12, hicieron que ella y otros vecinos investigaran los aspectos técnicos, legales, jurídicos, ecológicos y sociales de la estación
Vía Láctea.

Mientras investigaban los vecinos, la dirección del Proyecto Metro inició los trabajos, cortó más de 50 cedros y pinos, incluso la zona fue delimitada con tapial (muros hechos con tierra arcillosa), todo por la noche.  Con los primeros rayos del sol, María del Carmen y los 12 vecinos salieron al camellón, se plantaron frente a trascabos, retroexcavadoras, rotomartillos y trabajadores para que las obras no continuaran: eso fue el 9 de enero de 2008.

Su investigación continuó. Entonces descubrieron que no era necesaria esa estación y que a ellos no les afectaba caminar, por lo que comenzaron una desgastante lucha de 10 meses, que finalmente ganaron.

—¿Cuándo empezó su lucha?

—Hace tres años nos opusimos a que hicieran la estación Vía Láctea del Metro, porque iban a dañar nuestras áreas verdes. Lo que más nos interesa a todos los vecinos es conservar las áreas verdes, porque nos permiten una sustentabilidad ambiental, que quiere decir que aquí podemos tener recarga de los mantos acuíferos.  “Podemos tener el oxígeno que nos proporcionan los árboles y un lugar de esparcimiento para las familias, por eso nos opusimos hace tres años y dimos una lucha constante todos los vecinos para que el gobierno local no hiciera esa obra”.

—¿Qué hizo como parte de sus protestas?

—Hicimos muchas movilizaciones, e incluso llegamos a cerrar varias veces Ermita Iztapalapa y Río Churubusco para mostrar nuestra inconformidad, porque las autoridades no nos prestaban oídos y no nos hacían caso.

—¿En algún momento sintió que no prosperaba su lucha y que estaba sola?

—Llevé esa lucha con los representantes locales, con los diputados, y en ese momento nos apoyaron los de la oposición, del PAN, que fueron Obdulio Ávila y Ezequiel Rétiz.

—¿Hubo unidad con vecinos?

—Afortunadamente somos muy unidos para eso y nos organizamos bien, salimos de nuestras casas y nos quejamos, alzamos nuestra voz, todos unidos, y logramos un cambio.

—Con la unidad vecinal, ¿imaginó ganar?

—Desde siempre estuve peleando ganar, aunque sí sabía mis limitaciones. Lo que pensamos, ya en grupo, era que íbamos a agotar todas las instancias.

—¿Esa lucha fue desgastante para usted, su familia, las personas que la acompañaron?

—Fue terriblemente desgastante, nos afectó anímicamente en un principio, porque este gobierno tiene poder, por supuesto, entonces aplicaba todo su poder sobre nosotros, que somos gente común, sin ninguna situación de defensa.

Vuelve a la carga el GDF

Durante tres años todo se mantuvo en calma, hasta que a principios de 2011 el GDF volvió a la carga y ahora quería construir una salida de emergencia de la Línea 12 del Metro.  Ahí, trató de madrugar a los vecinos, llegó de nueva cuenta cortando árboles y delimitando su zona de trabajo, pero otra vez los colonos se opusieron.

Los vecinos volvieron a meter escritos a la administración que encabeza Marcelo Ebrard y se resistieron y volvieron a ganar.

Gerardo Rodríguez, representante vecinal en la colonia Prado Churubusco, comenta que le volvieron a ganar al gobierno local para que no hiciera la salida.  Los colonos, asegura, utilizaron argumentos técnicos y legales sólidos.

También le expusieron al GDF que en la avenida Vía Láctea hay cables de alta tensión, áreas verdes, casas y un cruce vial donde pasan más de 80 mil vehículos por día.

—¿A tres años de que ganaron la primera lucha, ahora qué hicieron en la segunda batalla?

—Les metimos escritos, les justificamos nuestra inconformidad y la Comisión Federal de Electricidad nos apoyó, les dijo que no se podía hacer en esta zona.

—¿Y qué pasó?

—Sí llegaron y ahora sólo querían tirar 51 árboles, pero no los dejamos, aunque sí talaron 10, pero se tuvieron que ir, eso sí dejando grava, arena y los hoyos del tapial.

—¿Por qué estar contra el Metro o de qué?

—No estamos contra el Metro ni de la modernidad, sabemos que este medio de transporte es necesario, pero lo que no podemos permitir es que nos quiten las áreas verdes, que son de esparcimiento.

“Los fines de semana se ve a jóvenes, y mis hijos y nietos vienen a jugar aquí futbol; corren, sacan a las mascotas, entonces esta área verde es lo único que nos queda y lo queremos como un bosque urbano, porque se conecta al Canal Nacional.”

En dos ocasiones los vecinos le han ganado al GDF y ellos dicen que no les afecta el caminar. Porque al quitar la estación Vía Láctea tienen que caminar 600 metros hacia Mexicaltzingo o 640 a Ermita Iztapalapa