Expertos encuentran graves deficiencias y falta de rigor en Manifestación de Impacto Ambiental de la Supervía Poniente

Investigadores universitarios y del Centro Mario Molina, acompañados por vecinos de la Magdalena Contreras, presentaron ante la Secretaría de Medio Ambiente sus argumentaciones para solicitar que sea cancelada la obra de la Supervía Sur-Poniente. Para académicos de la Universidad Autónoma Metropolitana y de los institutos de Biología, Ecología y Geografía y de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Manifestación de Impacto Ambiental de la vialidad que unirá a Santa Fe con Luis Cabrera tiene “graves deficiencias”. Argumentaron que el documento entregado por la empresa constructora a las autoridades ambientales del Distrito Federal, hace dos semanas, “no aporta la información necesaria para una buena decisión sobre la megaobra que impactará las zonas ecológicas más vulnerables” de la ciudad de México”.
Faltó profundidad al estudio Los investigadores concluyeron que el estudio no considera a profundidad los impactos negativos a mediano y largo plazo, como la infiltración del agua y la emisión de partículas contaminantes. Consideraron que como investigadores, les corresponde anticipar las consecuencias de los actos y elegir racionalmente las acciones a seguir y que de no tomar en cuenta estas observaciones, la Secretaría de Medio Ambiente del Distrito Federal podría incurrir en “una mala decisión”.
Además, los investigadores opinaron que la construcción de la Supervía tendrá consecuencias dramáticas de largo plazo, pues se sentarán precedentes para urbanizar ecosistemas frágiles sin que la naturaleza o las futuras generaciones tengan la posibilidad de una defensa legal. En el boletín emitido a los medios de comunicación, el grupo de investigadores y ciudadanos inconformes expresaron que “el gobierno no puede tomar decisiones solo, menos aun con base en información y estudios realizados por la empresa que tiene un fuerte interés económico”.
De acuerdo con el procedimiento para la aprobación de una obra que cause un severo impacto ambiental, después de integrar el expediente de la Manifestación de Impacto Ambiental, entregado por el promovente de la obra, podría abrirse un periodo de consulta pública para escuchar opiniones racionales de quienes puedan resultar afectados por alguna construcción. La secretaría no se encuentra obligada a abrir ese periodo y, según el artículo 60 del Reglamento de Impacto Ambiental y Riesgo, está sujeto a su consideración sólo si “la realización del proyecto pueda ser de interés de la sociedad por sus implicaciones ambientales”.
Actualmente, la dependencia analiza el estudio de impacto ambiental y a finales del mes de junio podría emitir una resolución al respecto. Algunos científicos que realizaron estas observaciones son Luis Zambrano, Marisa Mazari, Ana Mendoza, Pedro Moctezuma, Rodofo Lacy, Irene Pisanty y Luis Bojórquez. Luis Zambrano indicó que si la SMA hace caso omiso al expediente elaborado y entregado, recurrirán a la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT), así como a instancias federales como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).


