8 Feb 2012

El Ejército como bandera electoral

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MILENIO Por: Javier Ibarrola 08/02/12

Cuando los soldados fueron llamados por el gobierno federal para combatir a los integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), las críticas llegaron a tal grado que no faltó dentro de las fuerzas armadas quien dijera que sus integrantes eran tomados como artículos desechables.

Hoy, con otros matices y objetivos, los miembros del Ejército están siendo tomados como artículos electorales y más aún, como bandera electoral de los hombres y mujeres de diversos partidos que aspiran a ocupar la Presidencia de la República.

Incluso desde los primeros escarceos entre Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones por alcanzar la candidatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ambos incluyeron en sus discursos la disposición de regresar a los soldados a sus cuarteles, siguiendo la línea presidencial de que se requería primero contar con policías confiables.

De ahí en adelante, el tema del Ejército en las calles fue recurrente y adoptado por los demás candidatos, como Josefina Vázquez Mota, del Partido Acción Nacional (PAN), quien fue la siguiente en insistir en que los soldados deberían regresar a sus cuarteles, no obstante que sus allegados pregonaban la amistad de la señora con altos jefes militares, incluso como el secretario de la Defensa Nacional, general Guillermo Galván Galván.

Poco antes de ser elegida como candidata de Acción Nacional, Josefina Vázquez Mota volvió a insistir en el tema, logrando que una parte de los panistas la convenciera de que México estaba listo para ser gobernado por una mujer. Quien no está preparado es el Ejército para ser comandado por una mujer que poco o nada sabe de las fuerzas armadas.

Por lo menos los panistas le debieron decir que los últimos gobiernos priistas y panistas han sido sostenidos por el Ejército, el del Presidente de la República Felipe Calderón es el ejemplo más claro.

Pero vendría Andrés Manuel López Obrador, del movimiento Morena, a saltarse las trancas y asegurar que a través de un mando único policial y reorganización de los cuerpos de seguridad, sin descuidar la política social, se logrará bajar la delincuencia.

Y fue más allá, al ofrecer que de ganar las elecciones presidenciales sacaría al Ejército de las calles en seis meses.

“Es menester —dijo López Obrador— porque es lo que nos va a permitir serenar al país. Lo otro (la seguridad) lo vamos a hacer, lo sabemos hacer, no me preocupa mucho, sé que si hay honestidad, profesionalismo, perseverancia, seguimiento a todos las acciones vamos a garantizar la tranquilidad y la seguridad pública”.

Ahora que Andrés Manuel López Obrador habla como un político urbano, y no nacional, donde la inseguridad campea todos los días en muchos estados de la República mexicana, parece que no se entera de que los miembros del narcotráfico matan indiscriminadamente a civiles y militares. De la misma forma, habla como Alicia en el país de las maravillas, diciendo que lo principal es que estén al frente de los cuerpos policiacos personas incorruptibles y con capacidad para profesionalizarlos, de modo que de manera paulatina el Ejército regrese a sus cuarteles, pues su encargo es defender la soberanía nacional.

¿Qué pensará Andrés Manuel López Obrador sobre lo que es la soberanía nacional? Eso es precisamente lo que hace el Ejército en todo el país, no solamente en la Ciudad de México, defender la soberanía nacional que el narcotráfico y la delincuencia organizada ponen en riesgo todos los días.

Si Josefina Vázquez Mota no sabe nada de las fuerzas armadas, menos Andrés Manuel López Obrador. Por eso ninguno de los dos será presidente de la República.

El Ejército no se presta como bandera de nadie, salvo la tricolor.

Más info: http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9109026

AMLO promete sacar al Ejército de las calles en seis meses: http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=634918