4 Oct 2009

El cloro y el agua

CRÓNICA                         Luis Manuel Guerra                 04/10/09
(...) Debido a la difusión que ha tenido por décadas el Sistema Cutzamala, la mayoría de los habitantes de la zona metropolitana del Valle de México piensa que el mayor volumen de nuestra agua proviene de ahí. Esto no es así: 80% del agua que usamos diariamente para lavarnos los dientes, lavar nuestra ropa, ducharnos, preparar nuestra comida y llenar nuestros WC’s viene de debajo de nuestros pies: de los acuíferos. Y éstos son vulnerables. Debido a lo controversial del caso, me permito citar aquí, querida, querido lector, el trabajo titulado “El suministro de agua de la ciudad de México”, publicado conjuntamente por el National Research Council de Estados Unidos y la Academia de la Investigación Científica de México1.

VULNERABILIDAD DEL ACUÍFERO “Debido a las impresionantes dimensiones y la gran densidad de población de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), así como al hecho de que casi tres cuartas partes del área dependen del acuífero para el abastecimiento de agua potable, la protección de la calidad del agua subterránea es de la mayor importancia. (...)

A principios de semana, la Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris), perteneciente a la Secretaría de Salud federal, publicó el hecho de que 10% de las muestras de agua tomadas en los pozos de extracción contenían heces fecales. El Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) desmintió este hecho. Los ciudadanos nos quedamos desconcertados, sin saber a quién creerle.

Yo soy testigo del buen cuidado que tiene el SACM para garantizar un suministro de agua potable libre de patógenos. Conozco bien el Laboratorio Central de Calidad del Agua en avenida División del Norte, en la delegación Coyoacán. Pero sé también que se sobreclora el agua precisamente para garantizar esta calidad. Para todos nosotros es conocido el hecho de que cuando abrimos la llave del agua de nuestros lavabos percibimos un fuerte olor a cloro. Conviene aquí que analicemos la problemática de la contaminación del agua en la ciudad de México: (...)

Para eludir dudas como las que surgieron esta semana, y evitar por otro lado la sobrecloración, es imperativo que las autoridades operadoras de agua en nuestra ciudad empleen métodos modernos, eficientes y económicamente factibles como es la sustitución el cloro simple por moléculas mucho más amables con el ambiente, por ejemplo el dióxido de cloro, que no libera al cloro en el agua sino que lo mantiene unido al oxígeno pero con un alto potencial bactericida y viricida.

En México existe ya esta tecnología aprobada en Europa, Norteamérica y Japón desde hace tiempo. El ClO2 puede aplicarse directamente a los pozos de extracción, como lo demuestra la empresa mexicana TwinOxide y resolveríamos, al mismo costo actual del cloro simple, controversias como la que vivimos actualmente en la capital del país.

1. “El suministro de Agua de la Ciudad de México”. Capítulo 5: Calidad del Agua y Problemas de Salud. National Research Council, Academia de la Investigación Científica. National Academy Press. Washington, DC.1995

Link de acceso: http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=461210