Ambición electoral impulsa la obra de la Supervía: Jorge Legorreta
Legorreta, quien fuera delegado de Cuauhtémoc en el periodo de 1997 a 2000, precisó que al no dar a conocer los planos de manera abierta deja una estela de dudas a la ciudadanía sobre la vialidad o, en todo caso, se presta a deducir que en realidad no está terminado el proyecto ejecutivo. “Hace falta difundir más la obra y conocer la opinión de los usuarios y de los afectados. Entablar un diálogo con los inconformes para, en todo caso, poder hacer cambios de los trazos. Se trata de llegar a un acuerdo”, comentó. El urbanista también fue cuestionado sobre la decisión del gobierno capitalino de convertir la autopista urbana en una construcción de cuota para el usuario. Al respecto, precisó que, al ser un proyecto pensado para crear una ganancia, la obra no está planeada como un bien público. “Si fueran recursos públicos se pensaría en la necesidad de hacerla para beneficiar a todos, pero al convertirla en privada se convierte en un negocio”, sentenció. Jorge Legorreta dejó abierta la posibilidad de que la situación se le complique al gobierno capitalino al no obtener todavía los permisos de la Conagua, pues, en último momento, el organismo podría no otorgar las autorizaciones y la obra podría quedar a medias.



