El algoritmo que acabaría con el caos del Metro. Parte I
EL UNIVERSAL Por: Josue Huerta 30/11/11
En las horas pico y en las distintas líneas decenas de personas intentan abordar simultaneamente a los vagones del metro para llegar los más pronto a sus destinos; apretujones, codazos, mochilas que impiden el cierre de las puertas van retrasando en cada estación el tiempo del recorrido de este transporte.
Pero resulta que con cada tren va ocurriendo lo mismo así que el retraso de toda la línea se multiplica constantemente hasta que el colapso llega y con él las aglomeraciones en los andenes y un incremento constante de la lentitud. Así es que en lugar de que pasen 30 trenes por hora como está programado, hay ocasiones que pasan sólo seis.
Investigadores del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) crearon un algoritmo que consiste en controlar la permanencia de los trenes en los andenes dependiendo del flujo de pasajeros, el tiempo en el que se retiró el vehículo anterior y la distancia a la que se encuentra el tren que viene detrás.
En la actualidad los trenes del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC) tratan de cumplir con un periodo de entre 20 segundos parados en cada estación independientemente de si el otro tren recién acaba de pasar o hay mucha o poca gente.
Entonces lo que los investigadores del IIMAS, Luis Pineda Cortés y Carlos Gershenson indican es que sean los trenes los que permanezcan más o menos tiempo en los andenes dependiendo de circunstancias como la cantidad de gente que esperan abordar, el tiempo en que pasó el último tren y la distancia a la que se encuentra el que viene detrás.
Gershenson le llama a este método un “algoritmo autoorganizante” inspirado de cierto modo en el comportamiento de las hormigas.
Lo que pretenden hacer de forma básica es que no todos se suban al tren más próximo, esto con el fin de que no retrasen al convoy en cuestión, de este modo el siguiente llegará más rápido y evidentemente con un número menor de pasajeros. De esta forma las personas llegarían a su destino con pocos segundos de diferencia.
Sin embargo, los investigadores advierten que todo este proyecto debe estar acompañado de información para los pasajeros con el fin de que éstos entiendan que con este algoritmo, no deben abordar el tren más próximo forzosamente para llegar más rápido, sino quizá el siguiente para pocos segundos después.
“Al que no se subieron va a llegar más rápido y entonces no va a retrasar al que viene atrás”, explicó Gershenson.
Además se pondrían a funcionar en las 175 estaciones un reloj o algo así como un tablero indicaría el tiempo transcurrido desde la partida del último tren y el tiempo de espera para el siguiente esto con el objetivo de agilizar el ascenso y descenso de los pasajeros.


