Desplaza Marcelo al PRD
CONTACTODF Por: Adrián Rueda 08/02/12
El perfil que públicamente impulsaron René Bejarano, Lola Padierna, Armando Quintero y anexas para que los representara fue el de un ciudadano no afiliado al sol azteca y que lo único que tiene de izquierda –según dijo él mismo- es haber viajado en Metro y acudido a la UNAM.
Se fueron en contra de su compañera Barrales, que cuando menos era -junto con Martí Batres- lo más parecido a los representantes izquierdistas, pero eso no les importó hasta que Ebrard les empezó a aplicar la misma fórmula.
En Cuajimalpa impuso a su ex tesorero Luis Rosendo El Simpatías Gutiérrez, lo que fracturó a la corriente bejaranista al grado de que su principal activo en el lugar, Adrián Rubalcaba, decidió irse al Verde Ecologista, que en mancuerna con el PRI lo lanzará a la competencia, con amplias posibilidades de ganar. Sobre todo porque Chendo Gutiérrez, al igual que la mayoría de los candidatos marcelistas, tiene la gracia de un hipopótamo y no hace click con el electorado.
Como ejemplo está su intolerancia hacia un niño llorón al que mandó a sacar de un evento de la Fundación Equidad y Progreso (entrar a YouTube y poner: IMG_5236.MOV), se van a divertir.
Uno de los grandes conflictos es I$tapalapa, donde Marcelo envió a su mocito Jesús Valencia que, aunque él no va a decidir nada importante, lo presenta como la opción para sentarse en la silla delegacional, en alianza con algunos grupos de poder de la zona.
Bejarano chilla porque su candidata Aleida Alavés no es apoyada y Ebrard prefiere en ese lugar a alguien que no es de izquierda. Al de las ligas le están aplicando la misma fórmula que él uso con Barrales, así que nada tendría que reclamar.
Aunque en ese caso en específico, lo que realmente busca es presionar I$tapalapa para que le den Magdalena Contreras a Leticia Quezada, pero el fondo sigue siendo el mismo: el jefe de Gobierno gana terreno y si no se mete en las demás delegaciones no es porque no quiere, sino que aún no puede.
Pero está claro que ese es el camino y que con Mancera al frente del GDF –en caso de ganar- Marcelo se dedicará a ciudadanizar el PRD a través del Frente Democrático y poco a poco los perredistas puros serán excluidos o cuando menos reducidos.
El liderazgo de Bejarano y demás jefes de tribu ya no es tan fuerte y si los caciques delegacionales no se han ido es porque no hay otra opción, pero muchos de ellos ya están pensando en llevarse sus canicas con Ebrard o incluso con el PRI, si avanza en el DF.
Incluso en las delegaciones hay un juego perverso.
En Milpa Alta, por ejemplo, una vez más fue bajado de su nube el eterno aspirante bejaranista Alejandro El Sombrita Sánchez Camacho, quien ya se veía en la silla que la única vez que lo lanzaron la dejó ir a manos del PRI y acabó como… ¡jefe de prensa en Cuajimalpa!
Otra demarcación que trae nervioso a todos es la Gustavo A. Madero –segunda en importancia en la ciudad-, donde Marcelo a todos les dice que sí, pero no les dice cuándo.
Al delegado Víctor Hugo Lobo, que tiene el control territorial, le asegura que le respetará sus canicas y que será Nora Arias la candidata; al mismo tiempo a los bejaranistas les promete que en la demarcación habrá un externo, como ellos lo solicitan.
Y si ya tiene I$tapalapa, el jefe de Gobierno puede aprovechar el pleito entre tribus para hacerse también de la apetecible GAM, con lo que completaría más de la mitad del DF sumando Cuajimalpa, Milpa Alta, Miguel Hidalgo y en una de esas Coyoacán con candidatos propios.
Eso querían los perredistas al dejar entrar a Marcelo y sus ciudadanos, ahora que se aguanten.
CENTAVITOS… Si bien es cierto que Mancera ya completó su equipo de campaña, bien haría en explicar cómo le va a ser para que Laura Velázquez y Martí Batres trabajen para él si tienen que atender sus aspiraciones personales en Azcapotzalco e I$tapalapa, respectivamente. Porque la ex titular de Sedeco busca ser diputada local por el distrito 3, casualmente el mismo por el que su marido, Enrique Vargas, busca ser también diputado pero federal. En el caso de Martí, insiste en pelear I$tapalapa, lo que no les dejaría mucho tiempo para cumplirle a Mancera o, peor aún, aprovecharían sus puestos en la campaña por el GDF para llevar agua a sus molinos delegacionales… En medio del pleito por las candidaturas, Los Chuchos Ortega y Zambrano quieren hacer diputados a sus secretarios particulares, Luis Espinoza Cházaro y Fernando Zárate, respectivamente, cuyo único mérito es llevar la agenda particular de sus jefes... La que está más salada que la carne seca es la diputada panista Gabriela Cuevas, quien en las últimas dos elecciones internas de su partido para la candidatura presidencial ha fallado. En 2006 se la jugó por Santiago Creel y erró; está vez lo hizo por Ernesto Cordero y volvió a fallar. Aguas cuando un candidato se sienta apoyado por ella, pues de seguro no llegará.



