Clausuran "chelerías"; sigue fiesta dentro, fuera y cerca de CU
Cartulinitas no erradicarán una costumbre que por omisión por años de la autoridad ya arraigó. Diligentes autoridades clausuraron en Ciudad Universitaria, siete establecimientos en donde se vendía cerveza a estudiantes.
Foto: Daniel Villa
Foto: Daniel Villa
A unos cuantos metros de donde fueron colocados los sellos de clausura, estudiantes abarrotaban otro local que sí estaba abierto. Foto: Daniel Villa
REFORMA Marcela Nochebuena 12/03/11
A pesar de que la noche del jueves fueron suspendidas siete "chelerías" en las inmediaciones de Ciudad Universitaria, a los estudiantes les sobran lugares donde consumir alcohol. Mientras cinco locales en la calle de Filosofía y Letras y dos en Medicina permanecieron ayer con sellos de suspensión, tres establecimientos funcionaron al máximo de su capacidad e incumplieron reglas como la prohibición de fumar.
A tan solo unos pasos del Metro Copilco, en la Calle de Cerro de los Zapotes, dos negocios sin denominación social lucían llenos de universitarios consumiendo alcohol. En uno más, identificado con una manta como "Oasis Moto Club Restaurante", los estudiantes sólo consumían cerveza y no se exigía la compra de ningún alimento.De acuerdo con la Delegación Coyoacán, que llevó a cabo el operativo del jueves en conjunto con el Instituto de Verificación del Distrito Federal (Invea), las "chelerías" sancionadas fueron suspendidas por no contar con licencia de funcionamiento, medidas de protección civil o por violar el uso de suelo al vender bebidas alcohólicas. Sin embargo, los tres lugares que los universitarios abarrotaron ayer, se ubican a tan sólo dos cuadras de los establecimientos clausurados y también en la colonia Copilco Universidad.Además, el que luce en el exterior como un gran portón blanco, con una puerta cerrada por la que sólo cabe una persona, albergaba a cerca de 200 personas en un espacio que como máximo mide 70 metros cuadrados, lo que prácticamente impide la movilidad. A pesar de que el negocio ostenta letreros de "No fumar" en algunas de sus paredes, los estudiantes lo hacen sin restricción, pues no hay ningún personal de vigilancia.Los universitarios coincidieron en que aunque algunos locales sean suspendidos, siempre podrán beber alcohol en otros lugares cercanos e, incluso, al interior de la Universidad. Durante un recorrido, se constató que, como cada viernes, en las Islas de CU, los jóvenes consumen alcohol, a veces con discreción y otras escondiendo las botellas cuando se aproxima la seguridad universitaria.Roberto Sánchez, Director General de Jurídico y Gobierno de Coyoacán, aseguró que los operativos continuaran en las inmediaciones de Ciudad Universitaria y otras zonas escolares. 'Se van a otro lado'
Roberto no acudía asiduamente a las "chelerías" clausuradas en CU. Sin embargo, conoce a compañeros que cada semana colaboraban a abarrotar la serie de cinco locales que se distribuyen en la planta baja y primer piso de la esquina de Filosofía y Letras y Copilco, donde "la chela costaba no más de 25 pesos". Pero, como la mayoría de sus compañeros, puede asegurar que el consumo de alcohol en las inmediaciones y el interior de la Universidad no cambiará. "Yo no venía, pero da igual. De todos modos se van a tomar a otro lado", aseguró Roberto.
A tan solo unos pasos del Metro Copilco, en la Calle de Cerro de los Zapotes, dos negocios sin denominación social lucían llenos de universitarios consumiendo alcohol. En uno más, identificado con una manta como "Oasis Moto Club Restaurante", los estudiantes sólo consumían cerveza y no se exigía la compra de ningún alimento.De acuerdo con la Delegación Coyoacán, que llevó a cabo el operativo del jueves en conjunto con el Instituto de Verificación del Distrito Federal (Invea), las "chelerías" sancionadas fueron suspendidas por no contar con licencia de funcionamiento, medidas de protección civil o por violar el uso de suelo al vender bebidas alcohólicas. Sin embargo, los tres lugares que los universitarios abarrotaron ayer, se ubican a tan sólo dos cuadras de los establecimientos clausurados y también en la colonia Copilco Universidad.Además, el que luce en el exterior como un gran portón blanco, con una puerta cerrada por la que sólo cabe una persona, albergaba a cerca de 200 personas en un espacio que como máximo mide 70 metros cuadrados, lo que prácticamente impide la movilidad. A pesar de que el negocio ostenta letreros de "No fumar" en algunas de sus paredes, los estudiantes lo hacen sin restricción, pues no hay ningún personal de vigilancia.Los universitarios coincidieron en que aunque algunos locales sean suspendidos, siempre podrán beber alcohol en otros lugares cercanos e, incluso, al interior de la Universidad. Durante un recorrido, se constató que, como cada viernes, en las Islas de CU, los jóvenes consumen alcohol, a veces con discreción y otras escondiendo las botellas cuando se aproxima la seguridad universitaria.Roberto Sánchez, Director General de Jurídico y Gobierno de Coyoacán, aseguró que los operativos continuaran en las inmediaciones de Ciudad Universitaria y otras zonas escolares. 'Se van a otro lado'
Roberto no acudía asiduamente a las "chelerías" clausuradas en CU. Sin embargo, conoce a compañeros que cada semana colaboraban a abarrotar la serie de cinco locales que se distribuyen en la planta baja y primer piso de la esquina de Filosofía y Letras y Copilco, donde "la chela costaba no más de 25 pesos". Pero, como la mayoría de sus compañeros, puede asegurar que el consumo de alcohol en las inmediaciones y el interior de la Universidad no cambiará. "Yo no venía, pero da igual. De todos modos se van a tomar a otro lado", aseguró Roberto.
También en Álvaro Obregón se quejan:
Felices sueños para el delegado en Álvaro Obregón
Señor Eduardo Santillán, jefe delegacional de Álvaro Obregón:
Ya nos enteramos que duerme usted plácidamente, que –como le comentó a sus colaboradores– “no me quitan el sueño las cartitas a La Jornada” (El Correo Ilustrado, 21 de febrero) de los ciudadanos que, al contrario que usted, mal dormimos porque ilegalmente autorizó el bar cantante El Placer, en Vito Alessio Robles 82, justo frente al Colegio Cedros. Felices sueños, señor delegado.
Mario Aguirre Beltrán




