Cínicos y amantes del dinero negro
Un cínico besatraseros de Bejarano y su dinero negro es el suspirante por Tlalpan Héctor Hugo Hernández pero atrás de Noroña. Foto: Miguel Fuantos
CONTACTODF Por: Adrián Rueda 08/08/11
(...) CENTAVITOS… Por cierto, en el evento del sábado en el Monumento a la Revolución, donde René Bejarano se declaró primer pejista de la ciudad, no se vio a nadie del primer círculo de López Obrador, que a toda costa quiere evitar que lo vean cerca del de las ligas, no sea que se vaya a quemar. René se presentó con sus gallos para la ciudad como si trajera a los mejores o los más fuertes, pero nada más alejado de la realidad, pues si bien es cierto que el acarreo fue generoso, el profesor utilizó el viejo truco de poner sillas para que con menos gente el espacio se viera lleno… En el evento bejaranista quizá la que se llevó la mañana fue la diputada Leticia Quezada, quien se ve que ha invertido en su físico y ya hasta viste bien, tanto que incluso dicen despertó los celos de Lola Padierna, a quien le robó los reflectores… Bejarano anda vendiendo el discurso de que sus muchachos le son leales, pero el de las ligas se engaña, no quiere ver que no se trata de lealtad, sino de simple complicidad y eso lo tiene registrado ya la ciudadanía. René no acepta que su imagen física está inevitablemente relacionada con la corrupción, que eso ya no lo va a poder cambiar, y menos con discursos en los que quiere aparecer como redentor en contra de los malos funcionarios, cuando el máximo ícono de la corrupción en la ciudad es precisamente él; pobre profesor, debe ser difícil negar todos los días la realidad y tratar de engañarse para no ver que será recordado más como uno de los máximos exponentes del hampa política, que como un luchador social.
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MILENIO Trascendió 07/08/11
... que el mitin de René Bejarano en el Monumento a la Revolución fue escenario de las pulsadas entre los líderes de Izquierda Democrática Nacional. Mostraron el músculo Leonel Luna, ex delegado en Álvaro Obregón, quien presumió 12 mil seguidores, e Higinio Chávez, de Tlalpan, Agustín Torres de Cuauhtémoc y Víctor Hugo Lobo de GAM, respectivamente, con casi 10 mil cada uno.??? (a poco? sic)
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Cínicos
EXCELSIOR Por: Ricardo Alemán 07/08/11
Bueno, pues ese mismo René Bejarano —que en una farsa más de la justicia mexicana pasó en una celda de lujo algunos meses—, encabezó ayer un mitin en el Monumento a la Revolución para expresar su apoyo a la candidatura presidencial de López Obrador; el mismo AMLO que nunca explicó públicamente su nexo con Bejarano , los negocios políticos que los unieron y, claro, tampoco trasparentó el destino del dinero que el grupo político de Bejarano exigía a empresarios como Carlos Ahumada.
Lo curioso del caso es que, a siete años de ese escándalo, hoy Bejarano no sólo se ha convertido en adalid de “la esperanza” para los pobres; no sólo es un político exitoso y aplaudido, sino el principal promotor de AMLO.
Y bueno, en el extremo del cinismo convertido en bandera político-electoral, se aventó la puntada de hablar de honestidad y bienestar.
Peor aún, si en los últimos siete años nadie pudo comprobar a dónde iba a parar el dinero que Bejarano exigía a empresarios como Ahumada, hoy queda claro cuál era el destino de ese dinero negro.
Y es que el “señor de las ligas” ha sido para la política, lo que “los contadores” para el narcotráfico. Es decir, los encargados de lavar el dinero sucio.
Profesional del cinismo
Y la mejor evidencia de que Bejarano es un “mago” para el lavado de dinero político, la pudimos ver ayer en el Monumento de la Revolución.
Resulta que Bejarano encabezó un acto de masas, cuya preparación, organización, logística y realización cuesta millones de pesos. Por eso, la pregunta elemental. ¿Y quién pompó?
En efecto. ¿Quién conoce un empleo remunerado, con su respectivo pago de impuestos, que haya desempeñado el señor Bejarano en los años posteriores a su encarcelamiento?
Nadie sabe que Bejarano sea empresario, que se haya sacado la lotería institucional —claro, se sacó la lotería política desde hace muchos años—, que haya heredado una fortuna, o que un abuelo lejano le haya escriturado fincas y propiedades como para gastar millones en la política.
Y ante la evidencia aplastante de inmoralidad política, no faltarán los ingenuos, ciegos y/o sordos que se nieguen a ver la realidad; que pretendan justificar a un pillo de siete suelas como Bejarano y a otro falsificador de las causas populares, como AMLO.
Lo cierto es que sólo en México pueden ocurrir esas cosas; que un pillo confeso, exhibido en todo el país mediante un video, pueda aparecer años después, como si nada, y convocando a un movimiento social y a una candidatura presidencial.
Asistimos a la confirmación de que en México la bandera y la ideología de la transa, del cochupo y del robo, son ideologías políticas vigentes y que sus practicantes son ídolos como Bejarano y AMLO.
Queda claro, para los que tenían dudas, que la sociedad de AMLO y Bejarano es para lavar dinero político, empleado como ideologías de un movimiento social.
¿Quién pompó?
Pero además, entre la clase política todos saben que en México y en el mundo, hacer política es una de las actividades más caras que existen.
Es sabido por todos que pocos utilizan su propio dinero para hacer política.
¿Y entonces de donde salen las carretadas de dinero para, por ejemplo, construir y mantener movimientos sociales, como el de AMLO —por todo el país—, y el de René Bejarano, en toda la zona metropolitana del Valle de México?.
No es novedad para nadie que algunos fanáticos de AMLO y otros defensores a ultranza del pillazo llamado René Bejarano, se creen el cuento de que “el movimiento” se mantiene de lo que le dan los diputados y los ciudadanos.
¿Cuántos diputados aportan dinero, y cuánto dinero han aportado en los últimos siete años? ¿Cuántos han dejado de aportar, porque se decepcionaron, y cuántos ciudadanos y cuánto han dado?
Si fuera cierto que la dádiva por convicción es la fuente de financiamiento de la candidatura presidencial de López Obrador, entonces una de sus herramientas fundamentales de propaganda sería dar a conocer los detalles de ese financiamiento, con pelos y señales.
¿Pero que creen? Sí, que nadie tiene esa información, porque esa información no existe, y porque todo lo que se ha dicho es falso.
Y es que el dinero para crear, mantener y financiar un movimiento social como Morena o como el Movimiento Nacional por la Esperanza, es dinero negro, en su mayoría dinero público desviado de centros de poder, como gobiernos municipales, estatales, delegaciones políticas del Distrito Federal, congresos locales, como la Asamblea Legislativa del DF y otras instituciones.
¿Por qué creen, por ejemplo, que entre los perredistas pelearon a muerte la delegación de Iztapalapa? Por eso, porque es una rica fuente de dinero.
Vamos a un ejemplo más claro. El Movimiento Nacional por la Esperanza, que presiden los esposos René Bejarano y Dolores Padierna, tiene cinco años en formación. Dice Bejarano que es un movimiento que aportará dos millones de votos a AMLO. Con esas cifras básicas, es posible calcular que se trata de un movimiento social que ha costado cientos de millones de pesos. ¿Por qué?
Elemental. ¿Vamos a suponer que para ponerse en contacto con cada uno de los dos millones de ciudadanos que dice el pillo de Bejarano que tiene su movimiento, ha gastado diez pesos por persona, sea en volantes, trípticos, visitas domiciliarias, mensajes de radio y/o televisión, pasacalles, periódicos, mensajes de voz en voz, etc? Si le costó diez pesos contactar a cada persona, por dos millones de personas, entonces estamos hablando de $20 millones de pesos. ¿De dónde salieron esos 20 millones de pesos, señor Bejarano? Claro, a eso se debe añadir que el señor Bejarano no tiene un empleo remunerado. ¿Entonces quien pompó?
País de cínicos
Lo más grave, sin embargo, no es que la política mexicana haya gestado pillos de siete suelas como René Bejarano. Tampoco lo verdaderamente grave está en esa clase política que tiene en sus filas ladrones y delincuentes, como Bejarano y Julio César Godoy. No, lo muy grave, preocupante y lamentable parece estar en la sociedad. Y es que el hecho de que Bejarano haga lo que hace, y que existan quienes le aplaudan, confirma que, en general, nos hemos convertido en un país de cínicos. ¿O no?
MILENIO Por: Nestor Ojeda 07/08/11(...) Mal sin duda están las cosas cuando la clase política mexicana confunde lealtad con dignidad, y peor cuando miles de ciudadanos acuden al llamado de quienes de las profundidades de la corrupción saltan a la luz pública como si fueran redentores de un pueblo del que han medrado por décadas.Se trata de complicidad, hipocresía y cinismo, nada que ver con la lealtad y el compromiso. Y dicen que quieren salvar el país en 2012, ¿de veras?Más info: http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9005093



