Cartita al Trife para salir de dudas
Cartón del Fisgón
REFORMA Por: Sergio Sarmiento 23/12/11
"¿Qué está permitido y qué no?". La pregunta se la hacía López Obrador tras el fallo. ¿Quieren los magistrados que los candidatos únicos desaparezcan y se vayan de vacaciones? ¿Que dejen de tener presentaciones públicas para dejarles la cancha libre a los tres del PAN? Si tienen mítines, ¿tendrán que pedir credencial a los asistentes para ver si son realmente miembros de algún partido de izquierda? ¿Deberán poner los partidos con candidato único policías a la entrada de sus reuniones para impedir la entrada de simpatizantes que no sean miembros de sus partidos? Hoy, como siempre, la ley electoral se hace engrudo en el momento de su aplicación. El tramado absurdo de prohibiciones que supuestamente debería generar una mayor equidad sólo produce situaciones de ventaja para algunos, en este caso para los precandidatos del PAN. Enrique Peña Nieto, el candidato del PRI, observa que los magistrados se están preocupando solamente por los candidatos únicos, pero no por los que están en contienda por la candidatura de otro partido y que están realizando campañas abiertas a la población. Se refiere, por supuesto, a los tres precandidatos panistas. Es ridículo pretender que un anuncio de campaña que se difunde en medios masivos de comunicación pueda quedar aislado de la población general solamente porque lleva al final una observación de que "Este anuncio está dirigido sólo a militantes del PAN". Es como pretender que la comida chatarra se vuelve sana porque sus anuncios dicen al final: "Come frutas y verduras". López Obrador no ha podido evitar desplegar su sospechosismo característico al comentar el fallo del Tribunal: "Yo creo que como el otro precandidato...ya saben cuál; no lo voy a mencionar, no sea que me vayan a multar por eso... Como a ése ya le recomendaron sus asesores que no hable mucho, quieren que yo esté calladito, como mudo... porque si habla no le va bien. Entonces, puede ser que eso es lo que estén pensando, que silencien a todos". No hay que inventar complots extraños. El Tribunal sólo está tratando de aplicar una ley que, al limitar la actividad política en ciertos casos, ha generado grandes inequidades. Lo más justo sería tener contiendas en las que todos, candidatos únicos o precandidatos, pudieran realizar presentaciones en igualdad de circunstancias. El problema es que los legisladores que redactaron la ley electoral le tienen tanto miedo a la libertad de los ciudadanos que han llenado el sistema de prohibiciones. El Tribunal Electoral tiene la obligación de aplicar la ley. No son su culpa los defectos de origen que ésta trae. Es razonable que López Obrador escriba una cartita al Trife para saber qué le está permitido hacer y qué no, ya que los magistrados pueden tener distintas interpretaciones de una ley confusa. Pero las quejas sobre las incongruencias mismas de la legislación, hay que presentarlas al Congreso que la elaboró y no a los magistrados que deben interpretarla.
LA JORNADA Por: Gabriela Romero 23/12/11
¿Cómo se garantiza la libertad de expresión y de asociación de un precandidato único, a la luz del principio pro persona previsto en el párrafo tercero del artículo 1 de la Constitución? ¿Cómo se garantiza el principio de equidad en relación con precandidatos de otros partidos que sí tienen exposición pública con imagen y nombre ante la población a través de los medios de comunicación y en tiempos del Estado administrados por el IFE? Y ¿qué tipo de actividades puede realizar en el periodo de precampaña? son las preguntas que formuló el precandidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
En el cuestionario pide también que expliquen las características que deben tener los mítines o encuentros del precandidato único: ¿Deben realizarse en espacios públicos o cerrados y sólo con militantes y simpatizantes de los partidos de su coalición, y atendiendo a los procedimientos de selección de su precandidatura en cada partido? ¿Puede participar en seminarios o foros en universidades, reunirse con asociaciones afines a los partidos que lo postulan y debatir con sus militantes? ¿Puede acompañar a los precandidatos a diputados y senadores de los partidos que lo postulan a sus giras y mítines y qué actividades puede realizar en esas circunstancias? ¿Tiene derecho a que su imagen y nombre propio aparezcan en los espots de los partidos en los tiempos del Estado que administra el IFE? Y si en sus entrevistas o mítines ¿puede plantear problemas de carácter nacional, de coyuntura o a qué cuestiones se puede referir?


