31 Jan 2012

Caciques chilangos

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CRÓNICA Por: Juan Manuel Asai 31/01/12

Tal parece que los partidos de oposición dejarán pasar la oportunidad de quebrar la hegemonía perredista en el Distrito Federal. El desgaste del PRD abre la puerta para que otro partido político se haga cargo de la Jefatura de Gobierno, pero ni PRI ni PAN están  haciendo lo suficiente para conseguirlo. Les falta determinación. Están dejando pasar tiempo valioso. No asumen que el PRD no dejará la plaza por las buenas; al contrario, peleará con un cuchillo entre los dientes. Para ellos, para los militantes del sol azteca, perder la capital no sería una derrota, sería una catástrofe.  De eso viven y de eso piensan vivir por lo menos hasta el 2018. Por la conciencia de las repercusiones de una eventual derrota, los políticos perredistas de la capital están dispuestos a tragarse todos los sapos que sean necesarios y apoyar,  como si  fuera uno de los suyos, a Miguel Mancera,  que no tiene  en su biografía ni el más mínimo desplante izquierdista.
Los perredistas,  siguiendo las directrices de la pareja Manuel Camacho-Marcelo Ebrard, verdaderos caciques de las tribus chilangas, se han apresurado a consolidar la candidatura de Miguel Ángel. Uno de los primeros pasos fue la construcción del discurso sobre “la seguridad”  de la ciudad como resultado del trabajo de Mancera en la PGJDF. Es  falso que el Distrito Federal sea una ciudad segura. No es Ciudad Mier, lo reconozco, pero de eso a afirmar sin chistar que Mancera hizo milagros al frente de la Procuraduría hay un abismo. Todavía se cometen miles de delitos, comenzando por el  asalto a los camiones repartidores, que es una tradición capitalina tolerada por los policías  y asumida como “gasto de operación” por las grandes empresas. No se ha detenido, ni mucho menos,  el asalto a mano armada en el transporte público. El robo a casa-habitación el año pasado se disparó ¡13  por ciento!, y  el robo a cuentahabientes es una pesadilla cotidiana. Se avanzó en otros rubros, es verdad, pero todavía estamos lejísimos de vivir en santa paz. Se puede apostar, doble contra sencillo, que el negocio que registra mayor crecimiento en la ciudad de México son las narco-tienditas, lo que constituye una bomba de tiempo que estallará en cualquier momento.

PRI.—En el flanco tricolor la diputada Beatriz Paredes por lo menos ya pidió licencia, algo es algo. Su partido, sin embargo, no ha dado muestras de vida.  Los primeros jaloneos en el interior de este partido han sido de pena ajena. Jaloneos protagonizados por sujetos impresentables que tienen el descaro de aparecer por calles  y avenidas en  espectaculares que parecen anuncios de una película de terror. Beatriz, lo sabe cualquiera,  está a kilómetros luz por encima de Mancera y de la señora Wallace. Es uno de los mejores “cuadros”  del quehacer político nacional, pero para ganar en el DF tiene que echar su resto y sacar de la tumba a la estructura territorial de su partido. Será vital para el PRI el fichaje de liderazgos atractivos para pelear por las delegaciones  y las posiciones en el Congreso local.  El “efecto Peña” ha demostrado ser poderoso en otras entidades federativas. Que tenga el mismo empuje en el Distrito Federal está por verse. Una cosa es segura: si no hay mucho más trabajo en las calles, la atractiva fórmula Peña-Beatriz no le permitirá al PRI ganar más que un millón de votos y quedará fuera de la pelea.

PAN.—Los propios panistas rompieron la inercia positiva de la designación de la señora Miranda de  Wallace como su candidata. Da la impresión de que la han dejado a la deriva. Es una dama lista y valiente, pero en el terreno de la competencia política es una bebita en pañales. Una bebita con padres desnaturalizados que quieren que corra cuando apenas gatea. Hay que arroparla, blindarla, cuidar sus movimientos y darle toda la capacitación que pueda recibir.

Panal.—
Hay un factor que podría alterar el curso de la competencia  política en el Distrito Federal: el candidato que proponga el partido Nueva Alianza para  jefe o jefa de gobierno. Y es que los maestros constituyen la única fuerza capaz de competir,  a nivel de calle,  con los activistas del PRD.

Se "entrampa" PRD en definición de aspirantes: http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/110066.html