Berrinche ...
MILENIO Roberto López 23/01/12
(...) El tamaño del berrinche de Alejandra Barrales ante el arrasador triunfo del ex procurador Miguel Ángel Mancera en las encuestas para definir al candidato mejor posicionado de la izquierda para disputar el gobierno del Distrito Federal será inversamente proporcional a las cuotas y posiciones que consiga para su gente en las delegaciones capitalinas o el congreso local.
MILENIO Por: José Antonio Álvarez Lima 23/01/12
Hasta hace pocos años era lugar común aceptar la incapacidad de la izquierda para hacer política. Ser de izquierda significaba frecuentemente actuar como menor de edad dominado por el caudillismo y el sectarismo. Dispuesto a luchar contra las injusticias, pero incapaz de aprender a negociar para acceder y usar el poder político.
Durante décadas, en realidad hasta la elección de Cuauhtémoc en el Distrito Federal, todos los empeños de la izquierda por alcanzar el poder terminaron en fracaso, recriminación culposa y
represión.
Ya en el presente siglo, a raíz de algunos triunfos electorales, la izquierda fue víctima, también, de los vicios comunes al ejercicio mexicano del poder: el clientelismo y la corrupción. Y así, su paso por el poder en algunos sitios (Baja California Sur, Zacatecas y Tlaxcala) fue efímero.
Por tales razones, había una gran expectativa sobre el desenlace del proceso interno para elegir al candidato de la izquierda al Gobierno del Distrito Federal. ¿Serían los progresistas capaces de actuar con inteligencia y madurez? ¿Podrían superar los grupos lopistas y marcelistas sus mutuas desconfianzas y privilegiar la unidad?
De ahí el interés en conocer los resultados de la encuesta y ver los enigmáticos rostros del triunfador y los derrotados. Fue un acierto la transmisión en vivo por MILENIO Televisión: en esta pantalla sí pasaron cosas.
Relucientes, encorbatados, serenos, ordenados, pacientes y prudentes todos ellos, resultó muy interesante observar y escuchar a Noroña, Ortega, Batres y Mancera, y también a Walton, Anaya, Zambrano, Camacho y Monreal. Ahí, todos los actores aceptaron, maduros, el método y el resultado y, también, el lugar que cada personaje y cada grupo ocuparán de ahora en adelante en el nuevo orden jerárquico de la izquierda. Atrás parecen haber quedado las emociones y las lenguas descontroladas. No faltó, desde luego, la excepción: el berrinche injustificado de Barrales y Navarrete, calculado para aumentar la capacidad negociadora de ambos en la disputa de posiciones.
Más allá del resultado electoral de julio, que ahora aparece mucho más competido, podemos extraer al menos dos conclusiones: la nueva capacidad de las izquierdas para aceptar y disfrutar las reglas de la democracia moderna y la sustitución del dirigismo mesiánico por métodos cualitativamente más precisos y sólidos.
No quiere decir, desde luego, que los gritos y sombrerazos de ayotzinapos y atencos vayan a desaparecer. No. Las expresiones violentas y primitivas seguirán existiendo en la medida que resulten víctimas de la acción irresponsable de las autoridades, pero no es poca cosa que la representación electoral de la izquierda se ponga de acuerdo civilizadamente, después de años de disputas infantiles y gandallescas.
Ahora, los electores de la Ciudad de México tienen ya una boleta política envidiable: el acreditado ciudadano Miguel Ángel Mancera encabezando una izquierda que ofrece equilibrio y resultados, la extraordinaria ciudadana Isabel Miranda de Wallace, cuyo valor, perseverancia y honestidad ha movido montañas, y la diputada Beatriz Paredes, representante de todo lo que significan 80 años de ejercicio priista en el poder.
Esto se pone interesante…
Más info: http://impreso.milenio.com/node/9099851
Barrales, más alla del berrinche: http://www.contactodf.com/contactodf.com/index.php?option=com_content&vie...
Quisiera ser chilanga para votar: http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&a...


